Querido hijo.
Esta carta te la escribo muchos años antes de que tenga entre mis brazos, y es muy especial porque en ella te contaré un poquito de lo que tu mami está haciendo para reducir su huella ecológica y el impacto ambiental de sus acciones. Quiero hacer todo lo posible por dejarte un mundo mejor, ya que actualmente nuestro planeta está pasando por muchas crisis, tanto sociales como ambientales; estas crisis provocan mucho daño al ambiente y a nuestra sociedad en general, el estilo de vida que se lleva en la mayor parte del mundo afecta y nos genera mucho mal; nos hemos encargado de cazar a nuestras especies hasta el punto de extinguirlas, contaminar el aire que a diario respiramos, talado nuestros bosques, el agua de nuestros océanos está repleta en su gran mayoría por plásticos y desechos... Sinceramente no supimos qué hacer con tantas maravillas que teníamos, las desaprovechamos y lo peor de todo es que no hacemos nada para cambiar esto, las pocas acciones que se han implementado son seguidas por una minoría y lo que actualmente necesitamos es que todos le echemos ganas para salvarlo.
Hace poco fui consciente de todo esto, y sé que quizá una sola persona no genera un cambio pero es fundamental empezar a aportar su granito de arena, que es una pequeña ayuda para el mundo que te voy a dejar.
He dejado de usar popotes, uniceles y plásticos desechables, comencé a caminar, para reducir el uso del automóvil, también ya no uso bolsas plásticas del super. Te enseñaré a cuidar y a amar este mundo tanto como lo amo yo, te enseñaré a ser consciente de tus actos y ah tener la cultura de cuidar y plantar árboles para que cuando tú crezcas y tengas a tus hijos respires aire limpio.
Te quiere, tu mamá.
